Y ya inspirado pudo pintar el cielo, la mar, la tierra y el sol.
A los años siguientes añadió:
Buques sin puerto, sombras de luna y cantos sin voz…
Silencios de noche, nidos de pájaro,
y algunos planetas mareados de tanto girón.
Prosiguió tiñendo los días,
las luces,
algunas calles…
y a través de una ventana dibujada,
la redescubrió.
La musa, sentadita tras los cristales empañados, le sonrió.
Y ya inspirada…
tomó su brocha y sobre un lienzo en blanco,
consiguió:
Calcar sus gestos,
delinear sus labios,
y trazándole los largos pelos de la barba,
se enredó.
Y ya coloreado, aquel pintor pintado escapó del lienzo,
A los años siguientes añadió:
Buques sin puerto, sombras de luna y cantos sin voz…
Silencios de noche, nidos de pájaro,
y algunos planetas mareados de tanto girón.
Prosiguió tiñendo los días,
las luces,
algunas calles…
y a través de una ventana dibujada,
la redescubrió.
La musa, sentadita tras los cristales empañados, le sonrió.
Y ya inspirada…
tomó su brocha y sobre un lienzo en blanco,
consiguió:
Calcar sus gestos,
delinear sus labios,
y trazándole los largos pelos de la barba,
se enredó.
Y ya coloreado, aquel pintor pintado escapó del lienzo,
la cargó en brazos,
y saltando sobre besos ilustrados,


4 comentarios:
me ahce acordar de esos conjuntos de sones que recitábamos en el colegio para rimarnos en favor de alguna niña (piba)
Saludos desde Medellín...
Me gusta el estilo directo y jovial y hasta transgresor de tus versos
Gracias por dejárnolos conocer
Francisco
Gracias a vos por visitarme y dejarme tus palabras...
Aquí estaré cuando gustes.
Abrazo!
Este poema me gustó mucho, es precioso.El final es como en los cuentos que se escuchan en la infancia.
Saludos
Raizen:
Ja! Gracias.
Tenés razón. Cierra con una tonada de un mundo coloreado a pintitas, como suelen pintar los cuentos de niños.
Abrazo.
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