Nacen alas en mis manos cuando escribo.
Ganan vuelo al contar historias; y caen en su trampa.
Hago un pacto con la araña. Pido que devuelva la libertad de mis dedos a cambio de un paseo.
Acepta.
Y mientras mis manos vuelven al cielo, la araña se emociona.
Y ya somos pájaros en la brisa que ríen y lloran.
Pasan las horas.
A su tela, la devuelvo.
Regreso las manos a mis bolsillos.
Y duerme la historia.
4 comentarios:
ninguna red es tan poderosa
como para resistirse a los encantos del vuelo poético... :)
Lo mismo opinan mis palabras Pau!
Ánimos!
"Nacen alas en mis manos cuando escribo...",
Sí, nacen alas...
Bello poema.
Juan Pablo:
Gracias por pasar y por tu comentario.
Para todos los amantes del arte, les comento que Juan Pablo, vecino de Barioche, estrenó pagina web:
www.puentesamarillos.com
En la misma puede disfrutarse de literatura, fotografía y plástica!
Agradecidos estemos de los que promueven la cultura.
Saludos.
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