5 de junio de 2008

Cosecha de pensamientos.

El ruido fue ensordecedor: Ochocientos mil pares de zapatillas, sin medias y sin pies que las vistan, partieron desde la casa de Gobierno y avanzaron por Avenida de Mayo. En su marcha, cortaron calles y esquinas y se esparcieron por los contornos de la gran ciudad, alejándose de las luces, hacia un objetivo claro.

Los políticos llegaban con refinados trajes y chispas de oro en las muñecas.
Con los piecitos sobre el polvo y el frío, los carenciados les dieron la bienvenida.
Aquel día, la villa olvidaría el hambre y la tristeza: Hubo chori-pan y muchas vueltas de vino para despertar las sonrisas dormidas.

Sentaditos en el piso del aula, aquellos pocos que entendían de escritura, tomaron nota de las promesas que nunca llegarían.
Y mientras los parlantes promulgaban el acto amoroso de la política, las zapatillas marchantes arribaron a la villa.

El canje fue parejo:
Los políticos se volvieron con ochocientos mil aplausos para reconocer en futuros favores.
Y los niños, ahora calzaditos, se echaron en búsqueda de la esperanza despertada.
Y tan pero tan deprisa lo hicieron, que se alejaron de sus calles de tierra, de lo poco que les quedaba, y de la vida.


El tiempo borra memoria, pero no evidencias:
En la lejanía, yacían los restos de un pequeño.
En la lengüeta de su zapatilla podía leerse la firma "Ruckauf", el entonces Gobernador de la Provincia de Buenos Aires.
Fue en el año 2001, en una campaña llamada "Plan vida".

A Nando Raíces.


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4 comentarios:

Deybi Castro dijo...

hola, soy Deybi Castro de la República Dominicana, excelente blog este, muy interesantes los escritos y muy precisos, te invito a visitar mi blog http://www.dacc.tk/. puedes visitarlo cuando quieras, Buen Día...

PATRICIA PAEZ dijo...

Hola, mira q proximamente estare viajando a Argentina, pero no creo q pueda ir hasta Bariloche, yo pienso q solo a bs as... pero rico q me hubieras visitado, te espero pronto. Saludos desde Colombia. y me encanta tu pais.

©Claudia Isabel dijo...

Leandro, esta historia que nos contás, es la vieja historia que se repite a lo largo del tiempo y se perpetúa. Parece que las promesas que jamás se cumplirán son un clásico hasta aceptado por la sociedad con resignación, y que feo que suena esa palabra "resignación"...recordá el famoso: "Alpargatas si, libros no" de la época de Perón...
En este país, decir que sos anti-peronista es declararle la guerra al diablo, yo lo soy por convicción histórica, memoria, lectura, etc, pero lo soy por sobre todo porque le comieron las neuronas a la clase más básica e ignorante, y la historia sigue, jamás termina, solo se muda de rostros...
Disculpame el exabrupto, pero no estoy casada con ningun político, y tampoco con ningún partido; opino de cualquiera y pienso que para vivir un buen presente político hay que tener mucha memoría!!!
Un abrazo

Leanro Lucas Manoni. dijo...

Clau:
Muy interesante y sabia tu palabra.
Y soy el eco de tu opinión.

La idea de este relato nació hace mucho tiempo atrás y quedó dando vueltas. Hoy, elegí contarla, no con la intención de hacer hincapié en algún partido político, ni en su contra. Pero sí mostrar el costado inhumano que la política adopta, hacia su pueblo.
Supuesto pueblo al que los gobernantes deberían llorar cuando nuestros pasos divaguen tristes.
Y deberían colmarse de alegría, cuando seamos risa.
Pero tan lejos estamos de ser amados.
Ésa es la palabra: “Amor”. Requisito fundamental para llevar las riendas de un país.
Un presidente que ame verdaderamente a su pueblo, como un hijo, como una familia.
Pero la realidad dice que en su mesa no hay lugar para terceros.
Los cubiertos son pocos, y pocos los comensales que degustarán su banquete.

Y el futuro es trillado:
De viejos moriremos con cubiertos en mano...
Cómo siempre …, esperando.

Gracias una vez más.
Abrazos.